El mundo acabó no tantas veces como historias escuchamos en el pasado. El mundo cerró un ciclo y terminó por ser otro mundo. Dejándonos de tonterías complicadas, el mundo terminó para muchas generaciones años atrás.
Veo una tv vieja y las noticias pasan a raudal, e imagino aquel año de 1914, cuando una generación de jóvenes entusiastas por un futuro prometedor corrían a los centros de alistamientos de sus ciudades y países. Así es, era la flor que esparciría el polén del progreso hacia el futuro. Eran vidas que años antes, disfrutando de alguna tranquilidad relativa, esperaban la entrada a un mundo mejor. Sin embargo, luego de 1915, el mundo pareció acabar para ellos.
Un periódico vuela y aterriza en mi espalda, tan débil y un poco fría. Entre línea y línea me puse en la carne de aquel habitante de París de 1789. Las premoniciones fantasmales de aquella revolución desde años pasados se hicieron realidad ese año. No disfrutaban de tranquilidad, es más, esta generación quería que el mundo acabase y así fue para ellos. Entre cabezas y guerras, su mundo real terminó.
Retumban los edificios y oigo las voces de personas que piensan entrar. La lluvia que cae me hace pensar si el mundo romano del 476 fue igual. Fue un mundo más duradero que los demás, lleno de riquezas en su momento, pero previsto para su final desde siglos atrás. Es como si viera frente mio a las generaciones que pasaron y vivieron esta caída, este fin de su mundo...ese año en que la historia rompió.
Se abren las puertas a gritos y el suelo tiembla por las pisadas de furia que hay. ¿Habrán sentido tal temor los conquistados? Los "indios" del nuevo mundo parecían relativamente estables en su propia realidad. Tan solo algunas profecías mostraban el mundo por acabar, pero nada más que eso. Dos o tres generaciones del siglo XVI no dieron crédito a sus ojos al ver como su mundo acababa quemado por las ansias de progreso de sus amigos evangelizadores.
Tantos mundos y tantos finales. Todos disipados por la onda del tiempo, por la maldición del olvido y por nosotros mismos.
Yo ahora aquí, veo enfrente mio lo que puede ser una rajadura más en la historia...
...pero para mí, mirando frente a frente a mis asesinos y una pistola, ya se acabó mi tiempo...
Manuscrito encontrado al lado de un cadáver aún no reconocido.
Año 4 de la guerra
14 de noviembre de 2o54
sábado, 24 de enero de 2009
miércoles, 14 de enero de 2009
Say not to books.
¿Vamos a leer un libro? Hagámoslo.
En la ciudad...
Existía...
Un niño...
Que leyó su libro...
Y un día dijo:
"¿Para qué leer libros tan largos?"
Es como mover mi cabeza y mis ojos de un lado a otro...
En la ciudad...
Existía...
Un niño...
Que leyó su libro...
Y un día dijo:
"¿Para qué leer libros tan largos?"
Es como mover mi cabeza y mis ojos de un lado a otro...
Me duele el cuello...
Y la vista también...
¡Qué pérdida de tiempo!
Y hasta ahora, no te dice nada a ti...
Y como sientes que tu tiempo se acaba ...
Y tu paciencia también...
Así me siento...
Al leer...un libro.
Fin
(Dirigido a libros largos, tediosos, que se consideran best sellers, pero no son más que pérdida de tiempo en un hobby inútil...para creerse más cultos...más letrados...mejores pensadores y más "imaginativos"...no hay historia más grande que lo que vives cada día.)
Bailaba en mi mente.
Tenías que haberlo visto. Sí, ese día que nos fuimos de juerga en la disco. Exacto, ese sábado. ¿Te acuerdas cuando estabas que te agarrabas a Maria? Ya pues, en ese mismo instante, cuando yo bailaba con Sara, me quede viendo a un webon que estaba en una esquina. Fumando y viendo la pantalla del televisor. Se me hizo tan familiar...no sé por qué. Era su mirada tan fija en la nada y en el muro, al costado de la orquesta en como en una especie de cuarto de imaginario. Jajajaja....sí, asi es...vamos no te burles no seas pendejo xD. Pero tienes razon, daba risa. ¡Qué patético! Parecía que nunca había ido a una disco en su vida. Pero lo que te decía, es que se me hace muy familiar, creo haberlo visto en algun lado. Oye...¿no será del colegio?. No, ¿no?. Pucha, de dónde sera el pata, te iba a pasar la voz en ese instante, pero te vi tan entretenido que para qué perder el tiempo. Pero bueno, y que tal.......
¡Hey ven aquí, diviertete! ¡Deja de mirar el muro!
¿Ah?...Sí...ya se por qué se me hacía tan conocido.
¡Hey ven aquí, diviertete! ¡Deja de mirar el muro!
¿Ah?...Sí...ya se por qué se me hacía tan conocido.
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