La quiero matar
dejare la poesía atrás
seré directo
sin rodeo ni más
Adiós palabras sutiles
la tendré que degollar
Aplastar su rostro contra mis piernas
destruir sus gestos con mi puño de piedra
La mataré
oh sí que lo haré
Olvidate de la poesía
pues esto no lo es
Son arranques de ira
que confunden de vez en cuando
¡Al demonio con los poetas!
¡Al demonio con ella misma!
Que muera Neruda y Becquer
Asesinados por la misma espada de su obación
Es tan solo ella
indiferente ahí
sin importarle más siquiera
lo que trato de abrir
Su apatía me enferma
pero no quiero ceder lo que desea
La golpearé
como a su orgullo en su ser
Rompere sus huesos
en cada movimiento que haga con él
Y al final de sangres y sesos
le dire cuanto la amé
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario